lunes, 28 de abril de 2014

"MÉTODO DE LECTURA, GLENN DOMAN"

    El Dr. Glenn Doman (1919-2013), médico estadounidense, comenzó a dedicarse al tratamiento de los niños con lesiones cerebrales. Utilizaba sus métodos, basados en movimientos progresivos, muy eficaces tanto en áreas motrices como en áreas más intelectuales.

Al observar los progresos que se conseguían en estos niños, Doman decide trasladar sus conocimientos al resto de los niños
Su metodología de intervención se basa en aprovechar al máximo las posibilidades del individuo, siendo fundamental el momento temprano en que se comienza, ya que más adelante no se conseguirán muchas metas.
Este método exige la repetición de las diversas actividades durante varias veces al día. Además, es muy estricto en cuanto al cumplimiento de estas rutinas.

Método de Lectura:
Leer no es hablar, por tanto para leer hacemos evolucionar correctamente el canal visual y auditivo del bebé. La lectura se define como el proceso por el cual el individuo es capaz de visualizar unos símbolos escritos, descifrarlos y llegar hasta su comprensión.
 Para Doman y su equipo la lectura es simplemente una función cerebral, que ayuda a madurar el canal visual y auditivo del niño y estructura mejor su cerebro.
Los métodos de lectura basados en la filosofía de Glenn Doman llevan casi cincuenta años aplicándose en numerosos países y en distintos idiomas con unos resultados excelentes, incluso con niños con deficiencias graves en lo que se han obtenido sorprendentes resultados.

Su método se basa en pasar diariamente, en varias sesiones, una serie de bits o fichas donde aparecen palabras escritas con letra de imprenta en rojo, y con un tamaño específico, aunque ha medida que van aprendiendo, las tarjetas van cambiando.



En los enlaces aparece ampliada esta información, y en el siguiente vídeo se explica brevemente cómo realizar las tarjetas y la manera de llevarlas a la práctica, aunque lo ideal es leer con detenimiento el método antes de aplicarlo, pues necesita de una serie de requisitos de aplicación para conseguir resultados óptimos.


Os dejo también un enlace muy interesante de ejercicios para practicar online el método Doman:


jueves, 24 de abril de 2014

"NUESTRO MUNDO CREATIVO"

¡Hola a todos/as!:
Ayer por casualidad, buscando cosas para trabajar con mis niños/as del cole, encontré esta estupenda página de unos padres que dedican su tiempo libre a jugar, crear y cocinar con sus hijos/as.
"Nuestro mundo creativo" ofrece muchos recursos fáciles y sencillos para disfrutar con nuestros pequeños, esos pequeños que cada vez se van haciendo más grandes.
Espero que os guste, a mi me ha encantado. 


Formemos en nuestros hijos/as recuerdos de momentos mágicos que vivieron con nosotros/as.

martes, 22 de abril de 2014

!!!CHARLA DE LOS ÚLTIMOS LUNES DEL MES!!!

Ya tenemos aqui el cartel de la charla de abril:

"BEBETECA"

Es más conocido para todos nosotros el término de bibliotecas infantiles pero hay que decir que no es lo mismo que una "bebeteca". El origen de la palabra bebeteca proviene de la 5ª Conferencia Europea de Lectura, donde se define como: “servicio de atención especial para la pequeña infancia (de 0 a 6 años) que incluye, además de un espacio y un fondo de libros escogidos para satisfacer las necesidades de los más pequeños y de sus padres/madres, el préstamo de estos libros, charlas periódicas sobre su uso y sobre los cuentos, asesoramiento y una atención constante por parte de los profesionales de la biblioteca hacia los usuarios”.


Hay que aprovechar la primera etapa del desarrollo infantil para estimular en el bebé la creatividad e imaginación. Por lo tanto viene bien crear esos rinconcitos para los más pequeños, tanto en la Escuela, como en la bibliotecas municipales o en casa. 
Se debe convertir los libros en objetos cotidianos y compañeros de juegos ante los ojos de los bebés: “el propósito es crear espacios para que los más pequeños crezcan entre libros y “envueltos” en palabras, como una forma de estimular su desarrollo afectivo e intelectual y de propiciar la comunicación entre adultos y niños, alrededor del arte y la literatura”.

Como por desgracia son espacios poco habituales en las ciudades, lo suyo es crear dicho espacio en el hogar, con libros sugerentes y adecuados para estas edades: cuentos textiles, sonoros, de carrusel...aunque también se puede y se debe iniciar en el uso de otros cuentos indicados para más mayores, por el uso y disfrute que supone el acto de leer.

Aunque los bebes poseen cortos espacios de atención, no se deben abandonar ni interrumpir el cuento, solo continuar y agradecer los momentos en los que nuestro hijo/a conecta con nosotros y con las páginas.

Yo aprovecho el momento de recien levantada, en la cama, pues es cuando mi hija está más despierta, y aunque tiene solo siete meses, he descubierto lo que disfruta y goza con esos maravillosos momentos mágicos de lectura.

Os dejo algunas de mis editoriales favoritas, pero en el mercado existen muchos títulos y variedad de cuentos maravillosos: Kalandraka, Kokinos y  Miau

En otra entrada os subiré otros libros indispensables para que vayáis formando vuestra "bebeteca" en casa.

domingo, 20 de abril de 2014

APEGO



Considero que el apego es algo vital para la crianza del bebé, pero siempre entran dudas a la hora de pensar si estoy 'malcriando'. Siempre he tenido claro que un bebé cuando llora no es por gusto sino por alguna necesidad y no por coger a mi niño y acunarlo cuando lo necesita pienso que lo estoy haciendo mal.  No puedo ver, como ocurre y respeto de algunas madres, como su bebé llora y su respuesta es que se acostumbra a los brazos. Lo hemos estado llevando, criando y atendiendo sus necesidades sin darnos cuenta durante el embarazo,  porque no seguir si lo neceditan...
Os dejo un artículo que me ha gustado bastante sobre el apego:


La especie humana tiene una larga historia. Ello nos ha hecho evolucionar de una determinada manera, configurando aspectos de nuestras necesidades básicas como seres humanos. El niño nace programado para sobrevivir en determinadas condiciones pero también bajo la necesidad de que sus necesidades básicas sean cubiertas. Estas pueden resumirse en:1-Necesidades fisiológicas (alimentación, higiene, sueño, etc...).2-Necesidad de protección ante posibles peligros (reales o imaginarios).3-Necesidad de explorar su entorno.4-Necesidad de jugar.5-Necesidad de establecer vínculos afectivos.Los vínculos afectivos son una necesidad que forma parte del proyecto de desarrollo de un niño recién nacido. Si esta necesidad no es satisfecha, el niño, adolescente, joven o adulto sufrirá de "aislamiento o carencia emocional".El Apego (o vínculo afectivo) es una relación especial que el niño establece con un número reducido de personas. Es un lazo afectivo que se forma entre él mismo y cada una de estas personas, un lazo que le impulsa a buscar la proximidad y el contacto con ellas a lo largo del tiempo. Es, sin duda, un mecanismo innato por el que el niño busca seguridad. Las conductas de apego se hacen más relevantes en aquellas situaciones que el niño percibe como más amenazantes (enfermedades, caídas, separaciones, peleas con otros niños....). El llorar es uno de los principales mecanismos por el que se produce la llamada o reclamo de la figura de apego. Más adelante, cuando el niño adquiere nuevas capacidades verbales y motoras, no necesita recurrir con tanta frecuencia al lloro. Una adecuada relación con las figuras de apego conlleva sentimientos de seguridad asociados a su proximidad o contacto y su perdida, real o imaginaria genera angustia.Los vínculos de apego no sólo van establecerse con los padres o familiares directos sino que pueden producirse con otras personas próximas al niño (educadores, maestros, etc...).

2- Figura principal de apego: la madre

Si bien tradicionalmente la figura con la que se establece el vinculo de apego más fuerte ha sido con la madre, hoy en día asistimos a una acentuación de la implicación del padre en los cuidados de la primera infancia. Motivos de horarios laborales, número de hijos, recursos económicos, etc, determinan la necesidad de una corresponsabilidad por parte ambos progenitores en las labores de atención al bebé. Aún aceptando esta realidad, no hay que perder de vista que desde un punto de vista biológico y evolutivo, es la madre la que está en disposición de efectuar una relación especialmente fuerte con el hijo. La importancia del buen establecimiento del vínculo de apego, ya en las primeras etapas, va tener unas consecuencias concretas en el desarrollo evolutivo del niño. Podemos afirmar con rotundidad que dedicar tiempo al bebé, en una interacción de cuidado y atención, por parte de las figuras de apego, es la mejor inversión para garantizar la estabilidad emocional del niño en su desarrollo. El vinculo de apego no debe entenderse como una relación demasiado proteccionista por parte de la madre hacia el bebé, sino como la construcción de una relación afectiva en la que la atención y los cuidados de la madre en las primeras etapas (el niño se siente atendido en sus necesidades), va a propiciar la paulatina adquisición, desde una plataforma emocional adecuada, de los diferentes aprendizajes y, por tanto, de los primeras conductas autónomas. Si bien el niño quizás tardará unos meses en desarrollar el apego hacia la figura principal, el vinculo emocional de la madre hacia el bebé se desarrolla rápidamente teniendo lugar en los momentos posteriores al parto. El apego puede formarse con una o varias personas, pero siempre con un grupo reducido. La existencia de varias figuras de apego es, en general, la mejor profilaxis de un adecuado desarrollo afectivo dado que el ambiente de adaptación del niño es el clan familiar y no exclusivamente la relación dual madre-hijo.

3- Guarderias

Como se verá más adelante, el momento en que el niño experimenta un vínculo de apego más fuerte es alrededor de los 2 años de edad, produciéndose un alto nivel de protestas ante la separación de la figura de apego y la aparición de personas nuevas o extrañas.Esta etapa suele coincidir con la incorporación de muchos niños a las guarderías y algunos de ellos pueden vivir este cambio del entorno vital con cierta angustia. Los primeros días pueden significar un verdadero suplicio por parte del niño y también de la madre. La guardería supone la primera salida del niño de su entorno más próximo. Supone también el momento de empezar a asimilar los diferentes aprendizajes y, lo que es más importante, el inicio de la relación con sus iguales (sus compañeros). El niño pasa de ser el protagonista a ser uno más dentro de un colectivo y esto puede crearle cierto desasosiego.La incorporación de un niño con dos años o menos, no debería efectuarse de forma repentina y con tiempos prolongados, probablemente bajo las presiones laborales, necesidades horarias u de otro tipo por parte de los padres.Lo ideal es que los primeros contactos se produzcan en compañía de la madre u otras figuras de apego secundarios (abuelos, tíos...) por tiempos breves para posteriormente irlo dejando sólo en intervalos más espaciados. Hay que tener en cuenta que a edades de 1o 2 años, el niño no dispone de estructuras cognitivas suficientemente maduras como para interpretar que, la separación de su madre en un entorno nuevo, es un hecho temporal. La marcha de la madre es vivida, en un primer momento, como una pérdida real e irreparable (no entiende que más tarde vendrá a recogerle) y los mecanismos innatos de supervivencia se ponen en marcha (llanto, pataletas...). La angustia o ansiedad de separación puede dispararse en algunos casos. No se trata tampoco de dramatizar la situación pero sí de minimizar sus posibles consecuencias negativas. Al respecto, es de elogiar las empresas que han creado en su seno guarderías para los hijos de sus trabajadores, proporcionándoles un entorno más cercano y fomentando una interacción más frecuente. Es fundamental, en la educación del niño, proporcionarle una cierta seguridad afectiva (que no de sobre-protección) para que pueda construir su personalidad sobre una plataforma más sólida. Si el niño percibe, desde edades muy tempranas, que sus padres están a su lado (no para concederle todos los caprichos, sino para ayudarle en el sentido más amplio) crecerá con mayor seguridad y autonomía. Sabemos que vínculos de apego no establecidos debidamente a su tiempo pueden repercutir en la posterior relación social y con los padres. La confianza, la seguridad en uno mismo, el respeto al otro, empiezan a construirse antes de lo que creemos. Hoy en día, por desgracia, es habitual encontrar en la conducta problemática de muchos adolescentes, vínculos de apego no establecidos desde las primeras etapas. No se puede construir la relación de los hijos sólo a base de proporcionarles necesidades materiales. El escucharles, el intentar conectar con lo que les preocupa en el día a día , el establecer espacios de tiempo y de calidad de juego con ellos, son vitales para construir una sólida relación padres-hijos."El éxito con nuestros hijos en un futuro no se medirá por lo que les hemos dado materialmente, sino por la intensidad y calidad de las relaciones afectivas que hemos sido capaces de construir con ellos desde la infancia".

4- Curso del apego

Fase 1 (desde el nacimiento a los 2 meses)En inicio, los bebés no centran su atención exclusivamente en sus madres y suelen responder positivamente delante cualquier persona. Sin embargo, los neonatos, ya vienen al mundo con un cierto número de respuestas innatas diseñadas para atraer a la madre cerca (llanto) y mantenerla próxima (mostrándose sonriente o tranquilo). Y aunque, en esta etapa, no esté todavía maduro el vínculo de apego con la madre o cuidador, sí se ha comprobado que los recién nacidos prefieren mirar a sus madres que a un desconocido. Fase 2 (desde los 2 a los 7 meses)Durante esta segunda etapa los bebés van consolidando los vínculos afectivos con la madre, padre o cuidador y dirigen hacia ellos sus respuestas sociales. Aunque todavía aceptan extraños, les otorgan menor atención. A lo largo de este período el bebé y su cuidador desarrollan pautas de interacción que les permiten comunicarse y establecer una relación especial entre ellos. Fase 3 (desde los 7 a los 24 meses)El Apego se hace más evidente siendo muy fuerte alrededor de los 2 años. Ahora las conductas de apego van a configurarse alrededor del desarrollo evolutivo en 2 áreas concretas: la emocional y la del desarrollo físico. Con el mayor nivel de capacidades cognitivas asumidas en esta etapa, los bebés empiezan a distinguir lo extraño de lo habitual y ahora suelen reaccionar negativamente ante situaciones o personas desconocidas. Apartarse de la figura de apego supone producir protestas por la separación que implican llantos y la búsqueda de la madre. Por su parte el desarrollo físico (el niño empieza primero a gatear para luego pasar a la posición erguida y a dar sus primeros pasos), supone adquirir un control respecto al lugar donde se encuentra. Ahora, si desea no separarse de su madre, podrá dirigirse hacia ella en lugar de reclamar su presencia mediante el llanto. El niño gana independencia gracias a sus nuevas capacidades de locomoción, verbales e intelectuales. Este proceso es siempre conflictivo porque exige readaptaciones continuas con ganancias y pérdidas de ciertos privilegios. Por ello suele ir acompañado de deseos ambivalentes de avanzar y retroceder.

5- Determinantes del apego

Se cree que las madres que son más sensibles ante las necesidades de los bebés y que ajustan su conducta a los de estos, tienen mayores probabilidades de establecer una relación de apego segura. Estas madres reaccionan rápidamente a las señales que emiten sus hijos como el reclamo de comida, identificando cuando están satisfechos y respetando sus ritmos de vigilia-sueño. Ante el reclamo mediante el llanto son más eficaces en acunar o confortar en sus brazos al bebé. Son madres cariñosas, alegres y tiernas siendo así percibido por el niño. Evidentemente no sólo cómo se comporta la madre resulta vital para el vínculo. La forma en que reacciona el niño, su temperamento, es también importante en el tipo de relación que se va a establecer. No hay dos bebés iguales. En el caso de que estos sean de temperamento difícil o irritable puede favorecer en la madre o cuidador una respuesta menos adecuada y, por tanto, aumentar las probabilidades de un apego menos seguro.Con frecuencia se ha planteado desde la psicología por qué algunas madres responden de forma más sensible a sus bebés. Una respuesta bastante válida hace referencia a los recuerdos de las madres de sus propias experiencias infantiles. Una investigación efectuada al respecto (Main y Goldwyn, 1.998) clasificaba a las madres en 3 grandes grupos. El grupo primero lo formaban las madres denominadas autónomas. Estas madres se caracterizaban por presentar una imagen objetiva y equilibrada de su infancia, siendo conscientes de las experiencias positivas y de las negativas. El segundo grupo se denominó madres preocupadas. Se caracterizaban por su tendencia a explicar de forma extensa sus primeras experiencias vitales con un tono muy emocional y, en ocasiones, confuso. Finalmente el grupo tercero lo formaban madres a las que se llamó indecisas. Estas últimas constituían un grupo que había experimentado algún trauma con la relación de apego y que aún no han resuelto. Es el caso de los niños maltratados o que han perdido alguno de los padres. La hipótesis que subyace en este estudio es que los recuerdos y sentimientos de las madres sobre su propia seguridad de apego se expresará en sus atenciones hacia su hijo y así influirá en su relación. Diversos estudios han verificado que estas clasificaciones son bastante predictoras de las pautas de apego que formarán con sus hijos.

6- Efecto del apego en otras coductas

En líneas generales podemos afirmar que los bebés que presentan un apego seguro exhiben una diversidad de otros caracteres positivos que no se encuentran en el caso de bebés cuyas relaciones de apego son de menor calidad. Una de ellas es la competencia cognitiva del niño. Muchos experimentos ponen de relieve la mayor capacidad de solución de problemas en niños con apego seguro. Igualmente serían más competentes socialmente, más cooperadores y obedientes.Esto no significa, sin embargo, que los bebés con apego inseguro estén predestinados a tener problemas. En algunos casos, la experiencia en la guardería, puede ser beneficiosa y poner de relieve que, independientemente del nivel de apego, otras circunstancias del entorno pueden ser también relevantes en las competencias posteriores del niño. Aún y así, defendemos la importancia de establecer vínculos de apego satisfactorios, desde los primeros meses de vida, como situación idónea para minimizar muchos problemas posteriores. Igualmente insistimos en el hecho de no confundir "apego seguro" con "sobreprotección". Lo primero supone una atención física y afectiva apropiada, estando vigilantes a sus necesidades pero, al mismo tiempo, incentivando su autonomía. Lo segundo supone establecer unas pautas excesivamente proteccionistas (no dejarle jugar con otros niños, evitarle las excursiones por miedo a que sufra algún daño, es decir, trasladar nuestro propios miedos al niño lo que le hará más inseguro). También aconsejamos evitar las actitudes muy tolerantes (acceder a todos sus caprichos, no marcarle hábitos en la comida u otras actividades, etc.).

7- El apego en etapas posteriores

Los vínculos de apego van a seguir su curso durante todo el ciclo evolutivo con las transformaciones y adecuaciones que cada edad requiere. A lo largo de todo el período escolar se suelen mantener como figuras de apego los padres (la madre, casi siempre en primer lugar y con carácter secundario los hermanos y otros familiares). Paulatinamente el niño va tolerando mejor las separaciones cada vez más largas, el contacto físico no es tan estrecho y las conductas exploratorias no precisan de la presencia física de las figuras de apego. Sin embargo, en momentos de aflicción, pueden activarse en gran manera las conductas de apego con reacciones similares a la de los primeros años.Durante la adolescencia las figuras de apego suelen ser, por este orden, la madre (que sigue en primer lugar), padre, hermano, hermana, amigo y pareja sexual. La madre sigue siendo la figura central de apego. A diferencia de épocas anteriores, ahora puede ocurrir que se incorpore como figura de apego, alguna persona ajena a la familia (amigos).Progresivamente los adolescentes se van distanciando más de las figuras de apego y aparece un cierto rechazo como forma de buscar su propia identidad. El deseo ya no es estar con las figuras de apego sino que éstas estén disponibles para casos de necesidad. Es un proceso natural por el que no hay que temer si se han hecho bien las cosas. El adolescente ha iniciado ya el camino de las relaciones sociales y los vínculos de amistad que marcan el inicio del camino hacia el encuentro de la etapa adulta. Si la relación de apego se estableció de forma adecuada en los períodos críticos, el lazo afectivo que vincula a padres e hijos trascenderá a la época adolescente y es probable que se prolongue toda la vida.

miércoles, 9 de abril de 2014

"LOS NIÑOS/AS NECESITAN LIBERTAD DE MOVIMIENTOS"

“¿Ya tiene un año y medio y todavía no anda? ”... Seguro que esto os suena, ¿verdad?.

De igual manera que cada niño es diferente sus etapas de desarrollo también lo son. La naturaleza es sabia y, al modo de una semilla, cada niño contiene ya en su interior todo lo necesario para crecer. Necesitamos respetarles, darle amor, y festejar junto con él/ella todos sus avances.
Nuestros bebés no necesitan que les enseñemos el camino, sino más bien que les dejemos trazar el suyo, acompañándoles en el desarrollo autónomo y espontáneo de su instinto.
Los escaparates rebosan de los más variados cachivaches de puericultura (taca taca, parques...) pero casi todo es – nunca mejor dicho- accesorio. El movimiento libre basado en la actividad autónoma favorece en el niño el descubrimiento de sus propias capacidades, la utilización de sus propias adquisiciones, y el aprendizaje a partir de sus propios fracasos y logros.

MOVERSE EN LIBERTAD
Emmi Pikler creó un sistema educativo basado en el respeto al niño y una actitud no intervencionista del adulto, que permite su desarrollo autónomo. Ella creía que se tenía que respetar el ritmo individual de cada individuo y asegurar­les todas las posibilidades de tener iniciativas autónomas, de movimiento libre y de juego independiente. 
En el enlace y vídeo podréis conocer más sobre esta pediatra húngara, que investigó sobre el papel del adulto y su intervención en el desarrollo motor del niño.

"BENEFICIOS LACTANCIA MATERNA"






CENTRO DE SALUD DE POSADAS

En esta página del Centro de Salud de Posadas, a parte de varios temas, podemos encontrar información y fotos sobre las reuniones del GRUPO DE LACTANCIA.

CENTRO DE SALUD POSADAS-GRUPO LACTANCIA

MEDICAMENTOS COMPATIBLES CON LACTANCIA

Hola mamis, os dejo el enlace a una página muy interesante. Sólo teneis que poner el nombre del fármaco y os sale si es compatible con lactancia materna.

MEDICAMENTOS COMPATIBLES LACTANCIA

domingo, 6 de abril de 2014

ENLACE A MI PEDIATRA ONLINE

Aquí os dejo este enlace del pediatra granadino Jesús Garrido. En su página web se pueden encontrar cualquier tema relacionado tanto con el embarazo como con el bebé. TE RESUELVE CUALQUIER DUDA.

MI PEDIATRA ONLINE >>


martes, 1 de abril de 2014

CRISIS DE CRECIMIENTO

De la información que vamos recibiendo cuando nos quedamos embarazadas quizá esta es una de las más importantes para continuar con la lactancia materna y no desistir por falta de información como casi me ocurre a mi. Os dejo qué es una crisis de crecimiento y en que momentos puede ocurrir:

  -Se conoce como crisis de crecimiento cuando se produce un desajuste entre la oferta y la demanda de leche, la cual el bebé necesita más tomas para la regulación de producción de la leche de la madre. Más o menos se produce en el mismo período de tiempo entre los bebés, pero es orientativo:


¤ A los 17-20 días de vida: Es el momento en que más leche va a producir la madre en toda la lactancia, en torno al litro y medio por día.El bebé puede haber sido muy regular desde el nacimiento en cuanto al número de tomas que hace. Hay niños que maman como un reloj cada equis horas desde el nacimiento hasta los 15 días de vida pero, llegada esta fecha, de la noche a la mañana aumentan su demanda de manera exacerbada. Sólo quieren mamar una hora trastero otra, parecen negarse a dormir y sólo se calman mamando.Si el niño ha recuperado el peso del nacimiento (en circunstancias normales, lo recuperan antes de cumplir los 15 días de vida) y la lactancia "ha funcionado" hasta ese momento, la sorpresa es mayúscula para la madre, pues el comportamiento del niño es desconcertante y le hace pensar que no tiene suficiente leche o que el bebé se queda con hambre, Si a esto se le une el hecho de que la madre nota los pechos blandos, la situación puede llegar a ser tensa y agotadora. Muchas mujeres dejan de dar el pecho en este momento para iniciar la lactancia mixta o abandonar la lactancia materna del todo.La realidad es que los bebés necesitan aumentar la cantidad de leche que fabrica la madre y la única manera que tienen de hacerlo -recordemos que el pecho fabrica en función de la demanda- consiste en multiplicar le número de tomas, en pegarse literalmente al pecho de la madre durante 3-4 días. Una vez logrado el objetivo, el niño volverá a hacer tomas más espaciadas y la lactancia retomará su curso normal.
 ¤ A las 6-7 semanas de vida: Hacia el mes y medio de vida, los bebés y sus madres viven la segunda gran crisis de lactancia. De nuevo, el niño necesita más volumen de leche y sabe perfectamente como conseguirlo, así que vuelve a aumentar el número de tomas. Este incremento de la demanda suele ir acompañado de una conducta alterada por parte del niño cuando está en el pecho: se pone muy nervioso, mama dando tirones, llora en el pecho, arquea la espalda (con el pezón en la boca), tensa las piernas. Al parecer, en este momento también se produce un cambio en la composición de la leche, cuyo sabor varía significativamente y de forma transitoria. La leche tiene un sabor más salado, y a algunos niños no les gusta el cambio.Al igual que en la crisis de los 17 días, una vez normalizada la situación, (lo que puede producirse al cabo de aproximadamente una semana), los niños recuperan el patrón de lactancia anterior a la crisis.
 ¤ A los 3 meses: En general, se habla de la crisis de los 3 meses describiéndola como un momento en que:
■El bebé ya no pide pecho tan a menudo, algo que la madre puede interpretar de diversas formas: no tiene hambre, no quiere comer o la rechaza.
■El niño que antes se mostraba encantado de pasar largo rato prendido al pecho hace ahora tomas de escasos minutos.
■La madre se nota los pechos blandos, lo que atribuye a una producción insuficiente de leche.
■El bebé hace tomas caóticas, en las que se distrae por cualquier cosa y a menudo rompe a llorar al poco rato de haber empezado a mamar. Sólo parece mamar bien y tranquilo cuando está dormido.
■El bebé engorda menos, lo cual es perfectamente normal pero puede reforzar la sensación de que pasa hambre.
■El bebé se chupa el dedo o la mano entera casi con voracidad, lo que de nuevo puede causar alarma tanto si se interpreta como un signo externo de hambre, como si despierta el temor de que de más mayor "haga la pipa". Ambos temores son infundados.
■A menudo, hay una disminución en la frecuencia de las deposiciones del bebé (si hasta entonces hacían caca varias veces al día, pueden pasar a hacer sólo una o incluso pasar varios días sin ir de vientre). Puesto que las deposiciones también suelen interpretarse como medidores de la ingesta de leche, la madre puede interpretar esta menor frecuencia en las deposiciones como señal de una ingesta insuficiente.A consecuencia de todo lo expuesto, la crisis de los tres meses es a menudo el momento en que se inicia la suplementación con leche artificial y el abandono paulatino de la lactancia materna. La sensación de rechazo y de falta de leche se apodera de la madre, aunque en realidad lo que está ocurriendo es perfectamente superable si se entiende y se maneja de forma adecuada.
A los tres meses los bebés son expertos en el arte de la succión, y en una toma de escasos minutos pueden extraer toda la leche que necesitan. A partir de los tres meses se producen granes cambios en su cerebro; las conexiones neuronales se multiplican a toda velocidad y su inteligencia, cada vez más desarrollada, les abre un mundo de sensaciones. Hasta los tres meses, su sentido de la vista y el oído es limitado, inmaduro y goza de una funcionalidad reducida. A partir de los tres meses, sin embargo, la visión mejora de manera espectacular y empiezan a ver más allá de la cara de su madre, por lo que se distraen por cualquier cosa a la hora de mamar: un cuadro colgado detrás de mamá, alguien que está sentado al lado de ésta, una mosca que pasa volando, el propio rostro de mamá, que el niño mira y a la que sonríe, el momento en que papá entra en la habitación... Y con el sentido del oído pasa lo mismo: si alguien entra en la habitación y habla, si la tele hace ruido, si pasa una ambulancia por la calle... la sana curiosidad del niño lo va a impulsar a dejar de mamar para oír qué pasa a su alrededor, y las madres se desesperan por ese comportamiento irregular y aparentemente displicente: "Mama en 5 minutos o menos, y en ese tiempo se suelta del pecho o se distrae mil veces. Eso si, por la noche mama de fábula y está mucho rato en cada pecho, como antes, sin soltarse ni ponerse a llorar". Por si fuera poco, a partir de los tres meses los niños lloran al mamar. No bien empiezan a succionar, se ponen a bramar con desesperación. Esto no hace más que aumentar la angustia de la madre, puesto que se nota los pechos extremadamente blandos, tiene la sensación de que apenas produce leche y es posible que haya dejado de notar las subidas de la leche. Otra combinación de factores que impulsa a las mujeres a dejar el pecho de forma precoz y no deseada. La situación tiene una explicación lógica, y por supuesto la madre tiene leche suficiente y la capacidad para fabricar toda la que el niño necesite en un momento dado. Pero el cuerpo materno es muy sabio y modifica el sistema de producción de leche para optimizar el proceso. Ahora la glándula mamaria está preparada para fabricar la leche en el momento que el niño la requiera, y el cuerpo tarda sólo 2,2 minutos en desencadenar el reflejo de eyección y proveer al niño de toda la leche que le hace falta. Lo cierto, sin embargo, es que los niños suelen mostrarse molestos con este cambio. Estaban acostumbrados a encontrar la cantidad de leche que ellos querían nada más ponerse al pecho, pero ahora tienen que succionar, esperar unos minutos y volver a mamar.
He aquí un símil que puede ayudar a entender el proceso: hasta el momento de la crisis, los niños comían en un buffet con servicio las 24 horas, y nada más sentarse a la mesa ya tenían la comida ante sí. Cuando empieza la crisis, el restaurarte mediocre se transforma en uno de lujo, hay que esperar al camarero, hay que leer el menú y esperar a ser servido, lo que se traduce en 2,2 minutos de espera, que les sienta muy mal durante el mes y poco que tardan en aprender que toca esperar 2 minutos para comer. La cantidad de leche que toman es exactamente la que necesitan, no hay problemas de fata de leche. Todos los factores que intervienen en la crisis de los tres meses la hacen muy compleja, y si no se conocen los mecanismos por los que se produce, el resultado es un abandono precoz de la lactancia con la sensación equivocada de falta de leche o de rechazo por parte del bebé. Consejos para superar las crisis:
■Jamás, bajo ningún concepto, hay que forzar a un niño a mamar ni insistir demasiado para que tome el pecho, puesto que el resultado puede ser justamente el contrario y provocar un rechazo real donde hasta entonces no existía más que una crisis pasajera.
■Cuando un niño está en plena crisis, puede resultar muy útil darle el pecho en penumbra y en silencio, puesto que cuantos menos estímulos externos haya, más tranquila será la toma.
■No esperar a que el niño llore para ponérselo el pecho, pues es posible que para entonces su ansiedad se traduzca en desesperación. ■Paciencia, mucha paciencia. Tal como ha llegado, la crisis se irá.

http://www.grupoalmamar.com/