viernes, 24 de octubre de 2014

"MATERIAL NO ESTRUCTURADO"

El material no estructurado es aquel que no ha sido especialmente pensado para educar o jugar, pero que sin embargo ofrece grandes posibilidades para que el niño investigue por sí mismo, desde su propio interés y curiosidad natural. Normalmente se trata de objetos cotidianos o naturales.

La gracia añadida de estos materiales es que son muy económicos (o no cuestan nada, gratis) y pueden ayudar a promover una conciencia sobre lo necesario de reutilizar y no consumir irresponsablemente.

Es importante que el material esté bien organizado y que sea fácilmente accesible (por ejemplo una estantería de cajas abiertas), también ayuda que el material vaya rotando, es decir que no lo tengamos todo siempre a la vista y que vayamos haciendo propuestas diferentes. Aquí presento un listado, que podéis ir aumentando.
 

Objetos cotidianos:
  • Pinzas de la ropa
  • Rulos de pelo de plástico y de colores
  • Medidores: un metro enrollable de plástico (de metal pueden cortar) y reglas
  • Llaves, candados, cerrojos
  • Espejos
  • Barajas
  • Pinceles
  • Esponjas
  • Monedas, monederos, huchas
  • Portarrollos de papel de cocina con arandelas para cortinas (un taburete pequeño puesto del revés también puede servir para encajarlas)
  • Coladores
  • Embudos
  • Tablas de cocina
Objetos reaprovechados:
  • Tubos de cartón (de los rollos de WC y de papel de cocina)
  • Hueveras
  • Cajas: de quesitos, de zapatos, de te...
  • Botellas de plástico transparentes (para meter objetos dentro y hacer maracas, por ejemplo)
  • Telas: pañuelos, chales, sábanas de cuna, retales...
  • Tornillos y tuercas
  • Tapones de corcho
  • Cucharas, platos y vasos de plástico, biberones... Todos los utensilios de cuando era bebé.
  • Recipientes de cualquier tipo con tapones
  • Cuerdas, cordones y cintas: de zapatos viejos, ... (cuidado con la edad, para que no se puedan ahogar)
  • Cadenas
  • Papeles: de revistas, de regalo, tarjetas de navidad, calendarios viejos, guías telefónicas...
  • Cromos, postales, cartas, sobres..
  • Tarros con sus tapas
  • Tuppers
  • Tapas y tapones varios
  • Latas que tengan bordes que no corten. Si se tienen latas de distintos tamaños pueden encajarse unas dentro de otras.
  • Papel de lija
Materiales naturales:
  • Semillas de árboles de ciudad o de bosque: semillas helicóptero, 
  • Conchas y restos marinos. En la orilla de la playa se pueden encontrar gran cantidad de residuos naturales del mar, conchas de diferentes animales, bolas de fibra de mar, maderas erosionadas...
  • Arena de diferentes lugares: de distintas playas, montañas, de desiertos... se pueden colocar en un cajón (tipo arenero) para juego sensorial, simbólico, de medidas, etc. o también catalogarlas en diferentes botes de cristal según el lugar de dónde provienen, para poder mirarlas con lupa y observar las diferencias.
  • Piedras: volcánicas, de río, de playa, de montaña....
  • Piñas, bolas de ciprés...
  • Ramas de diferentes árboles o arbustos, tamaños, grosores y en diferentes estados (desde recién cortadas y todavía verdes a ramas comidas)
  • Plantas en maceta
  • Hojas de árboles, desde hojas secas de roble a agujas de pino
  • Agua (y por tanto hielo)
  • Tapederas de toallitas
Alimentos (tengamos en cuenta no malgastar comida, jugar con ella es una buena salida para la comida caducada, aunque también podemos hacer del momento de cocinar un juego y luego comerlo):
  • Pasta seca: macarrones, espaguetis,...
  • Gelatina
  • Chocolate a la taza, harina, yogurt, miga de pan, sucedáneo de café...
  • Colorantes alimenticios
  • Cáscaras de frutos secos
  • Frutos secos enteros con sus cáscaras: nueces, avellanas, almendras, castañas... se pueden usar como material o bien, si los niños ya pueden comerlas (+ de 3 años), jugar a cascarlas con una piedra o un mortero puede ser una actividad muy divertida y con sentido primigenio
  • Semillas de todo tipo: garbanzos, lentejas, judías, arroz, maíz, sésamo,..

Se pueden realizar cajas temáticas, como la caja de música (con instrumentos pero también con elementos sonoros, pero recordad que la música no es sólo ruido), el baúl de las telas, la caja de los sentidos (con objetos en los que intervengan los 5 sentidos), la caja de papeles, el arcón de los tesoros...

Otras ideas son utilizar recipientes que en sí mismos sean objetos cotidianos, como bolsos, monederos, costureros, caja de herramientas de plástico con apartados, cajas de galletas, botes de leche en polvo...

¡A disfrutar de la imaginación!

miércoles, 8 de octubre de 2014

"APRENDIENDO TODOS DE TODO"

He descubierto hace poco una web que me tiene enganchada, "Aprendiendo todos de todo", y que quiero compartir con vosotros. 
Se trata de una familia que practica el UNSCHOOLING con sus hijos/as (aprendizaje autónomo), y que por medio de artículos y vídeos comparte sus experiencias, anécdotas, la visión de una educación consciente y respetuosa, hacen talleres, conferencias, etc.
Merece la pena leer y escuchar, y después observarnos y reflexionar...¡ahí lo dejo!


"LA EDUCACIÓN PROHIBIDA"

Documental muy recomendable para cualquier padre/madre y educador/a...o para quien desee disfrutarlo.
Yo ya lo conocía, y ahora vuelve a mi vida, ¿por qué será?...

viernes, 22 de agosto de 2014

"RECETAS PARA LOS PEQUES DE LA CASA"

Nuestros pequeños va creciendo y ello va suponiendo cambios en su alimentación.
 Mi hija hace poco que ha comenzado a comer igual que lo hacemos el resto, pues le llamaba mucho más la atención la comida que tomábamos su padre y yo, antes que sus purés.
Ahora come mucho mejor, y está muy motivada a descubrir y probar sabores nuevos. Con ello yo me planteo ofrecerle menús variados, ricos y sanos, para que no pierda ese gusto por los nuevos alimentos, y además se vaya criando sana y fuerte.
 
Con esta intención he creado un tablero en mi cuenta de Pinterest, con recetas solo para ella, que a quien le interese le dejo aquí el enlace.
 
 
Pero hoy, buscando y enredando (¡que me encanta!) he encontrado una web que ya conocía, y que ahora me va a ser de mucha utilidad: "PEQUERECETAS".

 
En ella encontramos recetas para bebés y niños, menús semanales para toda la familia, buscador de recetas por alimentos, vídeos tutoriales, recetas de Thermomix..., ¡y mucho más!
Una gran herramienta, ¡espero que os guste!

martes, 19 de agosto de 2014

CONSERVACIÓN DE LA LECHE MATERNA (y III): UTILIZACIÓN DE LA LECHE ALMACENADA.

Hola! Vamos a terminar esta serie dedicada a la conservación de la leche materna con las formas de utilización de la leche almacenada y además, como os comentaba en el post anterior, unas nociones sobre los plásticos de uso alimentario


Imagen obtenida de aquí

Para utilizar la leche refrigerada o almacenada hay que tener en cuenta algo muy importante: para no destruir las bacterias vivas que posee además de no romper las proteínas, no conviene sobrecalentarla ni moverla de forma enérgica.

Si la leche está congelada se puede sacar la noche anterior a su utilización y dejarla en el frigorífico. Si se va a usar inmediatamente se puede descongelar bajo el chorro de agua caliente (no a más de 38 ºC) de un grifo. Una vez descongelada (o sacada del frigorífico si no se ha congelado) se mueve suavemente y se vierte en el biberón.

Hay que tener en cuenta que cuando la leche se almacena se divide en dos capas, con la grasa arriba (más amarilla) y el resto del líquido abajo más blanco y transparente. Esto no significa que la leche esté cortada ni nada parecido, sino que los diferentes componentes de la leche se separan según su peso.

El biberón puede calentarse al baño María o en un calientabiberones, nunca en el microondas, pues éste no caliente uniformemente y puede sobrecalentar la leche. Una vez caliente (hay que tener en cuenta que no hay que calentarlo en exceso) y comprobada la temperatura se le puede dar a nuestr@ bebé. 

Si seguimos estas pautas podemos asegurar a nuestros hijos e hijas una leche que guarda todas las propiedades y que por tanto nos da tranquilidad cuando no estamos con ell@s.

Desde aquí me gustaría también hacer una pequeña aclaración sobre el uso de los tarros de orina para la conservación de la leche, pues aún a día de hoy se recomienda este método a las mamás tanto por matronas como en farmacias. 


Los recipientes que usemos para almacenar la leche de nuestros pequeños (o si guardamos su comida cuando se empieza la alimentación complementaria) deben ser de uso alimentario (símbolo del tenedor y la copa) y además estar libres de bisfenol-A o BPA (símbolo BPA free). 


Pero, ¿qué es el BPA? Es una sustancia química de síntesis utilizada en la fabricación de plásticos desde 1930. Se usa tanto en policarbonatos (vasos, platos, cubiertos, envases para alimentos...) como en resinas epoxi (recubrimiento interior de latas para alimentos y en materiales dentales) y en otros usos (aditivo para PVC, papel reciclado, papel térmico, etc).


Diferentes estudios han demostrado que el BPA produce efectos negativos incluso a bajas dosis en animales y humanos:

- Alteraciones hormonales
- Alteraciones en el desarrollo físico, neuronal y endocrino.
- Además, un estudio en los EEUU de 2004 encontró que los pacientes con mayor cantidad de BPA en sangre eran los que tenían mayor incidencia de diabetes, enfermedades cardiovasculares y hepáticas.

Aunque los estudios sobre los efectos del BPA en humanos no son consistentes muchos científicos alertan de que tan importante es la cantidad de BPA a la que estamos expuestos de forma puntual como una exposición a menor dosis pero prolongada en el tiempo.

Es por ello que muchos gobiernos tomaron la medida de precaución de prohibir la utilización de BPA en los plásticos para la fabricación de biberones, puesto que los bebés son los más vulnerables a cualquier sustancia tóxica.

Canadá fue la primera en prohibir el uso de BPA en biberones, seguida de Japón (allí está prohibido el BPA en cualquier plástico para alimentación, sea infantil o no), algunos estados de EEUU, la Unión Europea en 2011 y Argentina y Perú en 2012, entre otros.

Como veis, la alarma sobre el BPA no es infundada, y es algo muy importante a tener en cuenta. Y volviendo a los tarros de orina, incumplen en todos los aspectos, pues ni son de uso alimentario ni están libres de Bisfenol-A, y además poseen un recubrimiento interior que hacen que la orina se conserve en condiciones adecuadas para su análisis. Por lo tanto, descartados totalmente para su uso como recipiente de conservación de alimentos. 

Pues aquí terminamos esta serie dedicada a la conservación de la leche materna. Espero que os haya sido de utilidad, podéis dejar vuestras preguntas o sugerencias en comentarios y si consideráis que alguien más puede necesitar esta información, no dudéis en compartirla. 

Un saludo!

domingo, 17 de agosto de 2014

CONSERVACIÓN DE LA LECHE MATERNA (II): EXTRACCIÓN Y CONSERVACIÓN

Buenas tardes! Seguimos con el segundo post relacionado con la conservación de la leche materna. Ayer veíamos como las características biológicas de la leche la hacen tan especial y valiosa, y por tanto su manipulación debe ser consecuente con ello. 

La leche materna tiene una vida útil que va a ser función de la temperatura a la que se conserve:

- Leche sin refrigerar: o a temperatura ambiente. Su duración va a depender mucho de la temperatura a la que nos encontremos:

  • a más de 30 ºC aguanta 4 horas
  • a 25 ºC aguanta 6 horas
  • entre 19 y 22 ºC aguanta hasta 10 horas
  • si la temperatura no alcanza los 15 ºC puede conservar sus propiedades hasta 24 horas.
- En el frigorífico: si la temperatura está entre 0 y 4 ºC se conserva 5 días en perfectas condiciones. Conviene siempre guardarla al fondo de una de las baldas o en un cajón del frigorífico y nunca en la puerta, ya que así estará sometida a menos oscilaciones térmicas.

- En el congelador: va a depender del tipo de congelador que tengamos en casa:
  • si es de los antiguos, donde el congelador es un pequeño compartimento que no tiene apertura independiente: 2 semanas
  • si es un combi actual: 3 - 4 meses
  • congelador independiente (tipo arcón): de 6 a 9 meses
La extracción de la leche puede hacerse manualmente o con sacaleches. No tengo experiencia en hacerlo manualmente, pero sé que en las asociaciones de lactancia pueden enseñaros a hacerlo. Los sacaleches pueden ser manuales o eléctricos y los hay de diferentes marcas comerciales. Yo he estado utilizando (y sigo haciéndolo) el eléctrico de Medela, ya que es el que me recomendaron en las clases de preparación al parto y estoy muy contenta con él. Es de dos fases, esto significa que tiene dos tipos de succión, uno más suave al principio que hace como de "llamada" y otra fase de extracción. Ambas fases son regulables y además existen diferentes tamaños para poder adaptarse a todos los tamaños de pecho.

La leche SIEMPRE debe almacenarse en recipientes específicos. De hecho, y para solventar para siempre la duda de si se pueden utilizar tarros de orina (que ya adelanto que NO), el último post de esta serie tendrá un apartado dedicado a los plásticos. Existen diferentes soluciones en el mercado: botes con tapa reutilizables (de cristal o plástico) y bolsas de plástico de un solo uso. El elegir uno u otro va a depender de la situación de cada mamá. En mi caso, empecé a congelar leche a las 5 semanas de nacer mi hija, y no necesité utilizar esta leche hasta que cumplió 6 meses que fue cuando me incorporé a trabajar. En mi caso lo más práctico han sido las bolsas desechables, pues ocupan poco sitio y son más económicas que los tarros reutilizables. 

Para extraer la leche no hacen falta medidas higiénicas extraordinarias, sólo un sacaleches limpio (o tus propias manos) y lavarse las manos antes de manipularlo. No hace falta limpiar los pechos, con la ducha diaria es suficiente. El sacaleches, si el bebé es menos de 3 meses debe esterilizarse a diario, después con una vez a la semana es suficiente. Yo no tengo esterilizador, lo que hacía era hervirlo unos 5 minutos. Os aconsejo si vivís en zonas donde el agua es muy dura que filtréis el agua previamente con alguna jarra tipo Britta, ya que así prevendréis que os salgan depósitos de cal en el sacaleches. Una vez hervido, lo sacaba, dejaba secar y listo.

Una vez extraída la leche se debe etiquetar correctamente: fecha y hora de la extracción y cantidad sacada. Las bolsas tienen una parte destinada a este fin y en los tarros se puede poner una etiqueta. Se debe ir gastando la leche más antigua primero, sabiendo que congelada puede aguantar hasta 9 meses si se hace correctamente.

¿Cuánta leche es conveniente congelar en una bolsa o tarro? Puesto que la leche materna no debe reutilizarse, y es mejor tener que tomar dos bolsas que tirar la mitad de una, se suelen recomendar volúmenes de unos 100 - 120 ml. 

¿Se debe congelar inmediatamente? Siempre que sea posible sí. Si no (por ejemplo te sacas en el trabajo), puede mantenerse refrigerada y congelarla posteriormente, dentro de las 24 horas posteriores a la extracción.

¿Y si no me saco suficiente leche de una vez? Como desde que se extrae la leche hasta que se congelan pueden pasar hasta 24 horas siempre que se mantenga refrigerada correctamente, puedes congelar la leche de dos extracciones juntas. Para ello es necesario que estén a la misma temperatura: te sacas leche, al frigo; sacas nuevamente y al frigo. Una vez las dos estén frías, se pueden unir, etiquetar y congelar sin problema.

Para las mamás que se sacan leche en el trabajo es conveniente la utilización de una neverita con acumuladores de frío para el transporte de la leche. Las típicas neveras azules de la playa sirven, pues las hay de tamaño pequeño y son muy prácticas. También hay bolsas específicas para el transporte de la leche e incluso algunos sacaleches incluyen una bolsa de transporte y los acumuladores para poder llevarlo todo junto.

Bueno, para no alargar demasiado el post de hoy dejaremos para mañana la descongelación y calentamiento de la leche, así como algunas nociones sobre los plásticos de uso alimentario.

Espero que esta serie dedicada a la conservación de la leche materna esté siendo de vuestro interés. Si tenéis cualquier duda o sugerencia podéis dejarla en comentarios y si consideras que puede ser de utilidad a alguna otra persona, por favor, compártelo.

Un saludo!